En junio del año pasado, el Centro de Educación Agraria N° 12 de Ayacucho lamentó la muerte de 5 borregos padres en manos de una jauría de perros salvajes. Fue en ese entonces un duro golpe para la institución, que se dedica a brindar cursos a unos 400 estudiantes secundarios y universitarios y que se erige desde hace décadas como un faro en la producción ovina.

Pero las pérdidas millonarias y la bronca acumulada desde entonces no hicieron más que diluirse al calor de las buenas noticias que sucedieron al trágico hecho. Primero, fueron los corderitos cuatrillizos, hijos de unos de los carneros muertos. Y ahora, el saldo que les dejó su participación en la última Expo Ovina de Ayacucho.

Los hijos de la tragedia fueron protagonistas. Se llevaron varios premios bajo el brazo. Hubo donaciones millonarias inesperadas. Remataron animales propios y compraron otros. Sumaron nuevos implementos. Presentaron 14 nuevos cursos a la dirección provincial, y hasta capacitaron a las facultades de Veterinaria más importantes del país. Un gran fin de semana para la escuela agraria bonaerense, que se trae muchas buenas bajo el brazo.

Una jauría de perros mató a varios carneros de la escuela agraria de Ayacucho, donde lamentan pérdidas millonarias y tanto trabajo perdido: “¿Qué le digo a los pibes?”, se pregunta el director del reconocido colegio rural

“Fue un gran fin de semana para nosotros”, expresó, en diálogo con Bichos de Campo, el director de la institución, Facundo Arregui. En otras ocasiones fue el encargado de dar las malas noticias, y ahora, finalmente, le tocó sumar varias buenas nuevas.

En la 103° Exposición Ovina de Ayacucho 2026, celebrada del 11 al 13 de febrero de 2026 en el predio de la Sociedad Rural local, el CEA N° 12 no pasó desapercibido en absoluto. Es que, entre los casi 320 animales que compitieron, en un evento muy importante para la actividad, los suyos estuvieron entre los más premiados.

En la raza Frisón, obtuvieron un primer premio y campeón con un ejemplar de 2 dientes, y un segundo premio para uno de dientes de leche. En la Dorper, donde competían además con otras cabañas comerciales, obtuvieron varios reconocimientos: primer premio y campeón y reservado campeón (ambos con una oveja de 6 dientes), un tercer puesto con una cordera dientes de leche y dos terceros premios con machos dientes de leche.

También fueron reconocidos con su raza Santa Inés, en la que obtuvieron un primer premio y campeón, y un segundo puesto -todos con dientes de leche-, y fueron reconocidos con el segundo mejor carnero de la raza. En Texel, obtuvieron el tercer premio con una cordera dientes de leche.

“Fueron unos 12 premios muy buenos y para nosotros un gran reconocimiento”, señaló Arregui.


Pero los galardones obtenidos no son la única gran noticia que dejó la exposición, pues allí, como cada año, la escuela agraria fue reconocida por su aporte pedagógico y productivo a la actividad ovina de la región, con una gran majada y un intenso trabajo de investigación y agregado de valor. Sólo que, este año, ese reconocimiento fue acompañado de dos grandes gestos.

Uno de ellos fue de Gustavo Hardt, un productor de la zona que adquirió un carnero del CEA N° 12, justamente uno de los hijos de aquellos que fueron asesinados en junio del año pasado, y bajo el martillo de venta, decidió donarlo nuevamente a la institución. Fue una transacción de unos 700.000 pesos.

Si eso ya había dejado boquiabiertos a los miembros de la institución, lo que sucedió instantes más tarde terminó de movilizarlos completamente: la cabaña Heidrun les donó un borrego Dorper de dos dientes con alto valor genético, valuado en 1 millón y medio de pesos.

Una escena de película en la escuela agraria de Ayacucho: Nacieron corderitos cuatrillizos que resultaron ser hijos de uno de los carneros asesinados meses atrás por una jauría de perros

“Estamos muy muy contentos porque más allá de todas las situaciones, en los 22 años que el CEA presenta animales no teníamos registro de donaciones de este tipo. Si las habíamos tenido, nunca fue de este modo, en público y bajo el martillo. Es un reconocimiento social muy importante”, expresó el directivo de la entidad, qu también agradeció el apoyo de la Sociedad Rural de Ayacucho, quien cada año los exime de gastos vinculados a la participación en la Expo.

Además de las donaciones, que superan los 2 millones y medio de pesos, la institución pudo también sellar muy buenos acuerdos en los remates. No sólo vendieron varios de sus animales a buen precio, sino que además incorporaron más hembras Santa Inés para fortalecer la majada que iniciaron hace ya 1 año y medio.

“Más allá de lo económico, no hay que olvidar que esto nos da también mucho material pedagógico clave. Sobre cada uno de los animales pasan alrededor de 300 chicos en capacitaciones de todo tipo”, agregó Arregui.

Eventos de este tenor son también clave para tejer vínculos estratégicos. Sobre todo en lo que respecta a su currícula de capacitaciones, el eje vertebral de esta institución “no formal” que además pisa muy fuerte en la producción ovina.

De hecho, en el marco de la Expo también continuaron trabajando en una propuesta que incluye 14 nuevos cursos a ser incluídos, previa aprobación, en el sistema de la educación agraria de la provincia. El ministro bonaerense Javier Rodríguez les ratificó su apoyo durante el evento.

Además del aporte pedagógico, el CEA N°12 participa también de un circuito con otras escuelas agrarias de la zona, en el que se intercambian animales por material educativo o de otras especies. Los días pasados, fueron beneficiarias de ese esquema instituciones de Campana Zárate, Las Flores, La Unión y Chascomús.

“Unas 10 escuelas recibieron un cordero o un carnero a cambio de colmenas, aves o algún material. Son arreglos interinstitucionales clave para fortalecer a la educación agraria en la producción ovina”, destacó el director.

A la ordeñadora nueva que había recibido meses atrás, la escuela de Ayacucho acaba de sumar una paila para la elaboración de quesos y un bastón electrónico para la identificación individual. Además, en paralelo, está montando un tambo ovino en el CEPT N°37 de Las Flores, como modo de fortalecimiento de la producción a nivel regional.

Para cerrar el evento de la mejor manera, el colegio también estuvo a cargo de un ciclo de charlas brindados a las facultad de Veterinaria de Tandil, de la UBA y de Balcarce, en la que participaron docentes y también otros productores.

En esa línea, tuvieron también la chance de compartir con el grupo de hilanderas que fueron capacitadas en el curso que ellos mismos dictan, y que a la vez replican el ciclo en la región, que luego certifica el propio CEA.

La entrada Premios, donaciones y apoyos por doquier: La escuela agraria de Ayacucho se repuso de la tragedia causada por una jauría de perros y no para de sumar buenas noticias se publicó primero en Bichos de Campo.