En Sudáfrica estalló hace un par de semanas una emergencia sanitaria por brotes de fiebre aftosa y no disponían de vacunas para contener la enfermedad y las primeras que importaron desde Botswana eran de muy baja calidad. Por eso, los funcionarios del Ministerio de Agricultura del país africano suspiraron de alivio este sábado con el ingreso del prrmer cargamento de vacunas antiaftosa de origen argentino: se trata de una carga de 1 millón de dosis “de alta potenci” que además contienen las cepas de la enfermedad que están haciendo estragos por ese continente, la SAT 1 y SAT 2.

Con la primara carga en el aeropuerto de Johannesburgo, la compañía argentina Biogénesis Bagó informó que realizará más envíos durante los próximos meses, hasta poder controlar el brote aftósico en esa ex colonia británica.

“Desde Biogénesis Bagó tenemos una larga trayectoria internacional en atención de emergencias sanitarias por fiebre aftosa, tanto en países de América Latina como en Asia y Medio Oriente. Estamos comprometidos y vamos a acompañar a las autoridades sudafricanas y a los productores locales a recuperar el estatus libre de aftosa”, destaca Rodolfo Bellinzoni, Director de Operaciones e Innovación de Biogénesis Bagó y el científico que se anticipó a esta crisis, incorporando las mencionadas cepas exóticas en el banco de antígenos que al empresa tiene en la localidad de Garín.

Sudáfrica cuenta con un rodeo de 14 millones de cabezas bovinas y enfrenta una emergencia sanitaria que está ocasionando importantes pérdidas para los productores, con un fuerte impacto en la economía local y en las exportaciones. Su objetivo, al volver a vacunar ese rodeo, es recuperar su condición libre de fiebre aftosa. De allí que este primer envío forme parte del plan nacional sudafricano diseñado para contener y erradicar la enfermedad en un horizonte de diez años.

Biogénesis Bagó es es el mayor productor de vacuna antiaftosa contra los 7 serotipos que circulan en el mundo y la única compañía que puede proveer tanto producto terminado como abastecer de reservas de antígenos para su formulación y uso en caso de emergencias, destacó la propia firma en una gacetilla. De hecho, por esas condiciones, no solo es el banco de vacunas de la Argentina sino también en Estados Unidos, Canadá y más recientemente Brasil.

Sacando el pecho, la compañía argentina de biotecnología destacó que ya tuvo un rol protagónico en la atención de emergencias sanitarias por la aparición de fiebre aftosa en Taiwán (1997), Argentina (2001), Uruguay (2002), Corea del Sur (2016), Indonesia (2022) y otros países de Asia y Medio Oriente.

La entrada Un millón de vacuna argentinas para frenar la aftosa llegaron a Sudáfrica: Contienen cepas que aquí son desconocidas se publicó primero en Bichos de Campo.