La producción porcina argentina volvió a cerrar un año en crecimiento y proyecta acelerar en 2026. “En 2025 cerramos un año con un 3% de crecimiento dentro de lo que fue la producción”, señaló Agustín Seijas, director ejecutivo de la Federación Porcina Argentina. Y agregó: “Para este año también proyectamos un crecimiento en el orden del 4% aproximadamente”.
Según datos de la Secretaría de Agricultura el año pasado la faena aumentó 2,5%, pero la producción creció hasta las 812.000 toneladas lo que significó un salto de 3,5% interanual. En esto influyó la buena relación maíz-carne que impulsó el agregado de kilos.
Seijas remarcó que el porcino “es un sector que ha crecido en los últimos 20 años de manera sostenida” y explicó que el mayor ritmo esperado para este año responde a dos factores centrales. Por un lado, “hay algunos establecimientos que han crecido en stock de cerdas y toda esa producción se va a estar volcando este año en el mercado”. Por otro, “más tecnología y más eficiencia dentro de la producción hacen que año tras año tengamos un crecimiento marcado y sostenido”.

En paralelo, el consumo interno volvió a mostrar señales muy firmes. “Se cerró en 2025 con un consumo récord de carne de cerdo por habitante al año de alrededor de 19 kilos”, destacó Seijas. Ese mayor consumo está directamente relacionado con lo que ocurre en el mostrador. “Hay mucha más oferta de carne de cerdo y la gente la está eligiendo obviamente por la comparativa con el precio de la carne vacuna”, afirmó.
Según un relevamiento realizado por la Federación Porcina en febrero en hipermercados y carnicerías, la brecha de precios entre ambas carnes alcanzó niveles históricos. “Se han encontrado brechas hasta el 120%, por ejemplo entre el pechito y el asado”, indicó. En el caso de las pulpas, como nalga o bola de lomo, “la diferencia es de alrededor del 80% en algunos casos”.
Los valores nominales reflejan esa distancia. “En carnicerías la bola de lomo de cerdo promedia los 6.900 pesos contra 18.000 pesos de la carne vacuna”, detalló. En supermercados, agregó, “tenés la bola de lomo de cerdo a 10.000 pesos y la vacuna a 17.800 aproximadamente en promedio”.
Para Seijas, la explicación principal está en lo ocurrido con el vacuno. “Principalmente se explica por el aumento que tuvo en los últimos tiempos la carne vacuna. Fueron aumentos muy marcados y muy grandes”, sostuvo. Y añadió que también influye “una menor oferta de carne vacuna en el mercado, una carne que está tendiendo a ser más exportada”.
En ese contexto, el consumidor busca alternativas. “Cuando va al mostrador y necesita seguir consumiendo proteína animal, encuentra esa diferencia tan marcada y no quiere resignar calidad. La carne de cerdo ofrece proteína de calidad a un precio súper accesible”, aseguró, subrayando además su aporte de minerales y vitaminas del complejo B.
La contracara es que el precio del capón no acompañó con la misma intensidad los incrementos del vacuno. Es decir, la brecha se amplió más por el fuerte encarecimiento de la carne vacuna que por una suba equivalente en el cerdo, lo que permitió sostener competitividad en góndola pero obliga a las granjas a mejorar eficiencia para sostener márgenes.

En materia de exportaciones, el sector espera definiciones clave, especialmente por el protocolo para exportar menudencias a China. “Ese es el punto más importante que estamos esperando en términos de exportaciones para este año”, afirmó Seijas. Explicó que hay alrededor de 20.000 toneladas de subproductos que podrían enviarse a ese mercado, donde “se paga alrededor de 2.000 dólares la tonelada”, frente a los 400 dólares que hoy se obtienen en destinos africanos. “Esa diferencia cambiaría mucho la integración del animal y la competitividad del sector”, sostuvo.
Finalmente, volvió sobre un reclamo histórico vinculado al IVA. “Es algo que venimos trabajando hace bastante tiempo. Está incluido dentro del proyecto de reforma impositiva y tenemos la esperanza de que sea considerado”, señaló. Según explicó, la reforma en el IVA para inversiones es “sumamente necesaria para mejorar la competitividad y el crecimiento del sector”, y no solo impactaría en la cadena porcina sino también en otras actividades productivas.
La entrada La producción de carne porcina crecería otro 4% en 2026 y también aumentaría su consumo: La clave es que puede llegar a valer 50% menos que la carne vacuna se publicó primero en Bichos de Campo.
