Los últimos casos de influenza aviar en establecimientos comerciales, uno en Ranchos y otro en Lobos, ambas localidades bonaerenses, ponen en jaque a las exportaciones de carne de pollo. Pese a los intentos de Senasa de plantear una “regionalziación” de la lucha contra esa enfermedad, muchos mercados, los más importantes, no han aceptado ese criterio.

Por este mismo motivo, los embarques de este producto se vieron afectados en los últimos años tras la detección del primer caso de la enfermedad en febrero de 2023 en la provincia de Río Negro.

Desde entonces los organismos públicos y el sector privado trabaja en el control del virus y en la reapartura de mercados, ya que las ventas al extranjero son siempre un canal por el que se pueden conducir flujo productivos para evitar un efecto Puerta 12 en el mercado interno.

Ahora sí que el pollo quedó frito: Se extiende la gripe aviar H5 en granjas comerciales, con un segundo caso en Lobos

El año pasado el sector avícola exportó 170.000 toneladas, volúmenes muy parecidos a los de 2024 y 2023 cuando por la difusión del virus comenzó a provocar el cierre de mercados.

El pico de exportaciones de la última década fue en 2019, cuando se despacharon 271 mil toneladas.
El volumen embarcado el año pasado fue 37% inferior a ese registro y para este año la cosa no pinta nada bien justamente por los nuevos brotes reconocidos, por el Senasa e informados a los organismos oficiales.

Si las empresas argentina no venden al extranjero quedan a expensas de una demanda interna que ajusta por precio más que por cantidad, porque todo lo que se le ofrece lo consume.

Si las 170.000 toneladas que el año pasado se vendieron a los mercados mundiales se volcaran en su totalidad al consumo local la oferta se estaría incrementando en 7,5%, lo que elevaría al consumo interno de los casi 50 kilos con los que se terminó el 2025 a casi 53 kilos.

El consumo de carnes en Argentina creció casi 6% y cerró 2025 en los niveles más altos de la historia: Pero como no se produjo más, la demanda adicional se cubrió con más importaciones y menos exportaciones

Si fuera así se establecería un nuevo récord y se estaría superando en 15% al consumo actual de carne vacuna, que es de 45 kilos, y que se achicó por la menor oferta consecuencia de la caída en la faena, producción de carne y en el aumento de las exportaciones.

La oferta aviar, en tal caso, suplantaría al faltante de carne vacuna, pero con el agravante de que la demanda local no tiene el mismo apetito por el pollo y, cuando la oferta crece, el precio baja de forma sustancial. En efecto, el año pasado creció la oferta de pollos y los precios al consumidor aumentaron poco más de 20% cuanto la inflación fue de 32,5%.

Esto se da en un contexto de complicaciones financieras de varias empresas del rubro, entre ellas la más grande, Granja Tres Arroyos, que tuvo que ceder su planta de Río Cuarto a su acreedor, la Asociación de Cooperativas Argentina porque no podía pagarle la deuda en granos para alimentar las aves.

La entrada La infuenza aviar complica la exportación de pollos: Habrá más oferta en un mercado interno que no acompaña con los precios a empresas con dificultades financieras se publicó primero en Bichos de Campo.