El consultor del sector porcino, Juan Uccelli, trazó un panorama con luces y sombras para aquella actividad ganadera.

Según su análisis, al igual que ocurre en la ganadería vacuna, la combinación de atraso cambiario e inflación está encareciendo el valor de la hacienda en dólares, lo que le resta competitividad a la producción argentina frente a otros países y le abre la puerta a un mayor ingreso de carne importada.

Ese fenómeno se reflejó con claridad el año pasado, cuando las importaciones alcanzaron un récord en muchos años y llegaron a las 55.000 toneladas. Con un capón que, medido en moneda dura, resulta más caro, la carne del exterior gana terreno en el mercado interno, generando una presión adicional sobre los productores locales.


En este escenario, la variable cambiaria se convierte en un factor clave: mientras los costos internos siguen ajustándose por inflación, el tipo de cambio no acompaña en la misma proporción, lo que termina impactando en la competitividad sistémica del sector

Al respecto, indicó: “El negocio, como muchos otros en Argentina, depende de una variable que no se maneja: la cotización del dólar. La competitividad no se gana solo con el dólar, pero no hay dudas que condiciona estar adentro o afuera y hoy estamos afuera”.

“Cabe mencionar que hoy estamos más caros que muchos países productores de Europa”, agregó a continuación. Lo cierto es que también lo estamos respecto de Brasil, y el valor del capón se va acercando al que tiene Estados Unidos, donde llega a 1,70 dólar por kilo en pie. En el país carioca ese valor es de 1,30, mientras que en Argentina es de 1,50.

Sin embargo, el informe también marca un dato positivo tranqueras adentro. La relación entre el precio de la hacienda —que viene mostrando una mejora— y los valores del maíz y la soja, resulta hoy más favorable para el productor. Esta ecuación incentiva a agregar kilos a los animales antes de enviarlos a faena, ya que el costo de alimentación permite capturar mayor valor por cada kilo producido.


De este modo, aunque el frente externo y comercial presenta desafíos, la mejora en la relación insumo-producto está fortaleciendo el margen bruto de la actividad. “Hoy conviene hacer más kilos”, resumen en el sector, en un contexto donde la eficiencia productiva vuelve a ser la principal herramienta para sostener resultados en medio de un escenario macroeconómico complejo.

Uccelli sostuvo en este sentido: “Está afianzada la suba del peso de faena promedio con respecto a los años anteriores. Es una forma de ofrecer más producto en menos tiempo y bajar costos fijos”.

La producción de carne porcina crecería otro 4% en 2026 y también aumentaría su consumo: La clave es que puede llegar a valer 50% menos que la carne vacuna

Y marcó luego: “Mejoró mucho el margen bruto en dólares con la baja importante del maíz y la soja, y la suba del cerdo en pie”. De esa forma se llegó al valor promedio histórico que es de 14%.

Uccelli concluyó: “Seguimos insistiendo del resultado favorable que arrojará el presente año, sin dejar de lado la complicación que puede presentarse en algunos meses”.

La entrada Aunque el capón pierde competitividad por la situación cambiaria, la buena relación entre granos y carne hizo que el sector porcino recupere márgenes y alcance promedios históricos se publicó primero en Bichos de Campo.