“Hay menos oferta de terneras y comienza a notarse la retención”, dijo el consignatario Juan Pedro Colombo luego del remate que encabezó su firma en Expoagro donde se vendieron más de 38.000 cabezas de 15 provincias y 300 remitentes.
En cuanto a los precios obtenidos, los terneros se vendieron entre 6.500 y 7.500 pesos dependiendo del kilaje, con un valor máximo 8.300 pesos por un lote de cerca de 220 kilos. Los novillitos para el engorde entre 5.500 y 6.500 pesos. Los lotes de machos y hembras entre 6.000 y 7.000 pesos. Para las terneras los precios corrientes fueron de 6.400 a 7.300 pesos aunque un lote liviano se vendió en 8.300 pesos.
Respecto de los vientres las vacas preñadas se negociaron en 2 millones de pesos, las vaquillonas preñadas en 2,4 millones de pesos y las vacas con cría en 1,7 millón de pesos lo que pisa.

Tras el remate, Colombo analizó que en el movimiento actual de la hacienda comienzan a verse señales de un cambio en la dinámica de la cría, sobre todo por una menor oferta de hembras. “La ganadería está atravesando un momento interesante, sobre todo en el negocio de la cría y la invernada. Lo que empezamos a ver en los remates y en el movimiento de hacienda es que hay menos oferta de terneras. A medida que se empiezan a destetar los animales aparece una oferta importante de machos, pero la de hembras es menor, y eso es una señal clara de que comienza a notarse algo de retención”, explicó.
Según indicó, la entrada al otoño también empieza a mover otras categorías dentro del mercado. “Ahora entramos en otoño y empiezan los tactos, por lo que también comienza a aparecer vaca vacía, alguna vaca vieja y otros descartes habituales. En ese proceso se empieza a reponer parte del rodeo. Con los números actuales, creo que en la medida en que cada productor pueda —y siempre que esté bien desde lo financiero y con buena condición forrajera en el campo— es un momento para guardarse alguna ternera más dentro del rodeo”, señaló.
Para Colombo, buena parte de esa recomposición del stock se está dando puertas adentro de los propios establecimientos. “La reposición se está dando sobre todo por retención de la propia producción. Es decir, muchos criadores prefieren quedarse con parte de sus terneras antes que salir a comprarlas. De todos modos, también hay interés en la compra de vientres y se nota que la demanda mejoró. Eso va de la mano con algunos productores que están reingresando a la ganadería y con planteos mixtos que en algún momento habían dejado la actividad”, comentó.

El consignatario explicó que la retención ya venía insinuándose en otras etapas de la producción. “De hecho, esa retención ya se venía viendo en la recría y en el engorde. Los ciclos en los feedlots son más largos y la recría volvió a instalarse con fuerza después de muchos años en los que se había achicado bastante. Ahora empezamos a ver también señales en la cría, con mayor interés por retener vientres, que son los que van a permitir producir más terneros hacia adelante”.
Respecto de la oferta de invernada, Colombo señaló que la dinámica del destete también está mostrando algunos cambios. “Si miramos el movimiento de la invernada, pareciera que el destete de este año será similar al del año pasado, pero se vende menos ternero liviano y aparece más novillito. Eso muestra que el productor intenta agregar kilos en el campo siempre que las condiciones lo permitan. Y la realidad es que hoy el kilo ganado con buenas pasturas es un muy buen negocio desde el punto de vista de la rentabilidad”.
Esa tendencia, sostuvo, está acompañada por una demanda sostenida de la industria. “Ese incentivo hace que muchos productores apuesten a recriar más tiempo. Además del otro lado hay una demanda firme: el novillito es un animal que la industria está pidiendo y eso ayuda a que se forme un círculo virtuoso. Se producen animales más pesados, el mercado lo reconoce y toda la cadena termina agregando valor”.
Para el consignatario, cuando el mercado convalida más kilos y buenos precios, se generan condiciones para recomponer los rodeos. “Cuando se puede vender a buen precio un novillito o un novillo y además con más kilos, se combinan dos factores clave: precio y cantidad. Esa ecuación facilita mucho la decisión de retener terneras para agrandar o recomponer los rodeos”.
Finalmente, Colombo también destacó el programa Braford Avanza, una iniciativa de la Asociación Braford Argentina que busca potenciar el desarrollo de esa raza dentro de los rodeos comerciales para mejorar la eficiencia productiva. La firma tendrá a cargo la subasta de esos reproductores esta semana en Expoagro luego de la jura de los animales.
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