Cabaña Casamú hizo historia a fines de los ’80 al abandonar el éxito en las exposiciones y poner el foco en la productividad, un objetivo que, actualmente, ante la creciente demanda de carne de calidad, resulta estratégico. Hoy, Juan Sackmann, Director de la empresa, ubicada en Zárate, Buenos Aires, cuenta cómo desarrollaron uno de los mayores planteles Angus puros de pedigree del país y revela la impactante evolución de sus datos genéticos, claves para la eficiencia a campo.
“La cabaña fue fundada en 1980 por mi papá Carlos, veterinario, junto a mi mamá, Ana, en la administración. Empezaron con cuatro hectáreas y cuatro madres, mientras él ejercía su profesión; y ya en 1989 lograron, por primera vez, que un Angus Colorado se consagrara Gran Campeón en Palermo. Fue un suceso, el emprendimiento familiar ‘explotó’, pero mi viejo dio un volantazo importantísimo para la raza”, recordó Sackmann, aludiendo a que la experiencia de manejar más de 150 mil vientres en todo el país, lo llevó a crear el Angus Productivo.
En esa época se importaba semen de los Estados Unidos de animales de gran tamaño y crecimiento, pero con altos pesos al nacer y sin facilidad de engorde. “El Campeón colorado se veía magnifico, pero provenía de esa genética y, si la volcabas a un rodeo pampeano, las vaquillonas tenían problemas de parto y los novillos tardaban en terminarse”, rememoró. Entonces, “fue incorporando líneas escocesas, de animales más chicos, con facilidad de parto y de engorde; y evaluando las crías mediante el Breedplan australiano y el incipiente ERA de la Asociación Argentina de Angus, hasta lograr un animal que garantiza productividad a campo”, explicó.
A partir de 2005, el Angus Productivo se convirtió en emblema de Casamú. El desafío fue masificarlo, llevando la innovación a todo el rodeo, para poder ofrecer gran cantidad de reproductores, manejados sobre campos naturales, con bajos inundables, en condiciones similares a las de cualquier productor comercial.
“En 2017 me hice cargo de la empresa y asumí el rol de manager del Angus Productivo, el legado de mi padre. Desde entonces, con el apoyo de mi primo, Ignacio Cabo, en genética y producción, y de mi madre, no solo logramos uno los mayores planteles Angus puros de pedigree del país, 100% medidos, sino que posicionamos nuestra marca entre las principales cabañas de la raza”, afirmó.
Datos que hablan
Una fortaleza de Casamú son los datos genéticos que muestran las tendencias de las diferentes camadas del rodeo, desde 1998 a la actualidad, lo que genera confianza entre criadores y productores comerciales
“Somos líderes en facilidad de parto, directa y de las hijas, lo cual implica un trabajo muy arduo ya que se requiere medir el largo de gestación, pesar todos los terneros al nacer y declarar todos los servicios, unos 1.400 por año”, reveló Sackmann, presentando el crecimiento sostenido de los EBV (Estimated Breeding Values), o sea, los valores que predicen el mérito de los reproductores, según el Breedplan, que se expresan en diferentes unidades.
¿Largo de gestación? “Es un dato que se refleja en el peso al nacer”, indicó. En ese sentido, algunos reproductores dan gestaciones de 280 días mientras que las de otros finalizan diez días antes. “Esto significa que el ternero nace más liviano y el parto resulta más fácil para la madre”, señaló, mostrando la evolución favorable de estos rasgos, de gran trascendencia económica.
Además, al momento del destete, ese ternero ‘cabeza de parición’, tendrá más tiempo de lactancia y sumará más kilos. “Este mayor período al pie de la madre se ve potenciado por la mejora en la habilidad lechera de nuestro rodeo, que duplicó su valor en 25 años, según confirma la evolución de los EBV expresados en kilos”, explicó.
Para Sackmann la gran demanda de animales con facilidad de parto se relaciona con haber dado un paso más en productividad. “Desorrollamos genética de bajo peso al nacer, pero combinada con alto crecimiento temprano. Es un logro tecnológico de años, ya que se trata de caracteres antagónicos”, explicó. Y ejemplificó: “Nuestros toros sirven para preñar vaquillonas de 15 meses y también para que sus crías metan más kilos en menos tiempo. Es ahí donde se ve la rentabilidad”.
En cuanto a crecimiento, se mide a los 200, 400 y 600 días, buscando seleccionar por precocidad. “Hay individuos que a los 600 días ya muestran todo su potencial. Pero hay otros en los que ese máximo se expresa recién a los tres años. Y si el productor vende sus novillos muy jóvenes, digamos a los 20 meses, necesita que ese pico genético sea temprano”, pormenorizó.
En síntesis, Casamú presenta una fuerte tendencia a incrementar la facilidad de parto, reduciendo los días de gestación y bajando el peso al nacer. “Con estos pesos al nacer más bajos, sin embargo, se logran más kilos antes, sin variar el peso de vaca adulta, clave para el mantenimiento a campo. Nuestros EBVs son incluso menores en los últimos cuatro años”, resumió.
¿Y la fertilidad? Se mide en función de los días al parto, un dato genético que indica cuáles serán las vacas que se preñarán previamente. “Por ejemplo, si al largarle los toros, son fecundadas siete días antes que las otras, significa que su puerperio es más corto: paren y vuelven a ciclar rápidamente. Eso es fertilidad pura y la tendencia favorable de nuestro rodeo es impresionante”, destacó.
En cuanto a los datos de carcasa, su creciente valorización en el rodeo de Casamú va en línea con una mayor área de ojo de bife y niveles positivos y constantes de engrasamiento, y marmoreo, los parámetros de calidad que exigen los mercados.
En plata
Esta conjugación de datos que lleva Cabaña Casamú se traduce en términos económicos en el llamado Índice Pampa, desarrollado en la Argentina de la mano del Breedplan hace veinte años. ¿De qué se trata? Es una herramienta de selección que indica cuál es el animal más rentable para un establecimiento de la pampa húmeda, que hace ciclo completo pastoril, reposición propia y terminación de novillos a los 18 meses.
¿Cómo se calcula? “Pondera cada uno de los atributos: facilidad de parto, largo de gestación, crecimiento y demás, a partir de la apreciación de los usuarios. Luego hace un análisis global y lo sintetiza en un dato económico (en dólares) que permite comparar animales”, describió. Y resaltó: “Nuestro Angus productivo registra una tendencia positiva sostenida desde 2005, al tope de las cabañas argentinas que miden bajo este programa”.
En Estados Unidos y Australia tienen indicadores económicos para diferentes sistemas de producción, “En el país no se avanzó en índices para otros modelos, por ejemplo, animales terminados a grano, pienso que es uno de los desafíos para seguir modernizando la ganadería desde la genética”, consideró.
Remate 2026
Este año Casumú inaugura un nuevo formato con la visión de afianzar su liderazgo en el Angus productivo. “Veníamos haciendo tres remates por año que contribuyeron a posicionar nuestra marca en lo más alto. En los últimos dos años, con mayor presión de selección, logramos un plantel más boutique y en este 2026 saldrán a la venta los hijos de esas camadas. Daremos un solo remate, en agosto, con gran volumen de animales puros de pedigree, con la doble evaluación genética, con nuestros datos confiables de siempre. El objetivo es seguir respaldando la productividad a campo”, concluyó.
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Haber seleccionado genética durante 25 años para lograr facilidad de parto, bajo peso al nacer y crecimiento temprano, con alta calidad de carne, hace la diferencia. Juan Sackmann, manager del ‘Angus Productivo’, presenta la mejora sostenida de estos rasgos y propone un índice para valorar su rentabilidad. Leer más










