El gobierno de Trump está abriendo caminos para contener el precio de la carne, que viene de batir record tras record.

Según informa The Wall Street Journal de manera exclusiva, miembros de la administración aseguraron que EE.UU. piensa eliminar provisoriamente las cuotas de importación de carne vacuna de manera que toda la carne entre libre de aranceles, a partir de hoy mismo.

Hasta el momento, una vez que las cuotas se agotaban, la carne pagaba 26,4%, lo que venía sucediendo con la originaria de Brasil y de Paraguay, de entre los principales proveedores, que habían completado la correspondiente a terceros países, de 52 mil t desde el año pasado, en los mismos primeros días del año.

Los demás exportadores se encontraban dentro de su cuota anual.

En el caso de la Argentina, estaba lejos de agotar sus cuotas libres, tanto la de 20 mil t que rige desde 1995 como la reciente de 80 mil, disponible para este año, por el momento.

Es el principal perjudicado por la decisión. Australia y Nueva Zelandia también se menoscaban por tener cuotas muy importantes, de varias centenas de miles de toneladas, y quedan en igualdad de condiciones que los demás.

Obviamente, el principal beneficiado es Brasil, que estaba entrando con el arancel señalado.

Paraguay también aunque estaba avanzado en negociaciones para tener su propia cuota.

El viernes se reunieron Trump y Lula, en un encuentro que duró tres horas, luego de sostener una mala relación desde el inicio del gobierno de Trump, y cuya carne llegó a tener un sobrearancel del 50%, en adición al 26,4%, a causa del resultado del juicio contra Bolsonaro.

Otras medidas en consideración son las de instruir a Administración de Pequeñas Empresas para incrementar los créditos y el acceso al capital a los ganaderos, reducir la protección de los lobos grises y mexicanos dentro de la ley de especies en peligro que es un tema de reclamo de los productores de ganado, y reducir algunas regulaciones que incluyen la exigencia del Departamento de Agricultura sobre el uso de caravanas electrónicas.

La desgravación de las importaciones apunta al corto plazo mientras que las otras desregulaciones ayudarán al sector a lo largo del tiempo.

Estas órdenes ejecutivas intentan encarar una de las más persistentes fuentes de inflación, según los funcionarios. Mientras que los precios de los huevos y de la leche cedieron en el último año, los de la carne han seguido aumentando.

El de la carne picada es 40% más alto que hace cinco años.

Por otro lado, el Departamento de Justicia acaba de lanzar una investigación criminal sobre las mayores empresas de frigoríficos luego de que Trump la reclamó, sobre sospechas de actividades contrarias a las normas de competencia.

Es por la eliminación de los aranceles de importación de la carne vacuna de todo origen para contener su precio interno. También lanza otras medidas para bajar costos al sector. Leer más