China dispuso una cuota para la importación de carne vacuna para los años de 2026 a 2028, que va creciendo al 2% anual.

Para éste, la distribución es como sigue: Brasil con 1,106 millones de toneladas, la Argentina con 511 mil, Uruguay con 324 mil, Nueva Zelandia con 206 mil, Australia con 205 mil, Estados Unidos con 164 mil y el resto con 172 mil. En total, suman 2,688 millones de toneladas, algo menos de lo que importó en 2025.

Pero la relación no es igual entre los proveedores. Mientras a Brasil y a Australia les concedió menos que el registro del año pasado, a la Argentina y a Uruguay les dio algo más, a Nueva Zelandia mucho más y a Estados Unidos le otorgó un número que, con la guerra entre ambos, quedará muy lejos de las posibilidades de tan siquiera acercarse.

Para ver las posibilidades de cada proveedor en el resto del año, tomamos las importaciones reales de cada uno en el primer trimestre.

A esto le agregamos lo embarcado con dos criterios.

En el caso de los países del Mercosur, para los que estimamos dos meses de navegación, les agregamos sus embarques de febrero y de marzo que, suponemos para este fin, que llegarán en abril y mayo.

Para Australia y Nueva Zelandia, con la hipótesis de un mes de navegación, les agregamos sus embarques de marzo que llegarían en abril.

Así, Brasil estaría a mayo con 717 mil t y con un saldo que, al mismo ritmo que hasta ahora, cumpliría en tres meses, es decir llegando hasta agosto. Esto significa que en junio estaría haciendo sus últimos embarques de cuota a China.

Australia, terminaría abril con 138 mil t y su saldo se acabaría en dos meses más, también en junio, pero sus embarques se agotarían en mayo.

Para la Argentina y para Uruguay resulta menos sencillo hacer el cálculo, ya que no se sabe a ciencia cierta qué parte de las importantes cantidades de carne con hueso, especialmente el hueso de despostada, entran en el cómputo chino.

Haciendo una estimación gruesa, la Argentina acabaría mayo con 170 mil t, y le quedarían 10 meses más para agotar su cuota, al mismo ritmo, lo que significa que no tendría problemas con las nuevas limitaciones y que podría acelerar sus embarques.

En un sentido parecido se encuentra Uruguay, que completaría 72 mil t en mayo y tendría 17 meses para completar la cuota. Esto en un sentido estrictamente aritmético ya que la parte no cumplida de la cuota no queda para el año siguiente. Podría darle más velocidad a sus negocios con China, si eso le resultase conveniente.

Con este mismo cálculo, a Nueva Zelandia también le “quedarían” 17 meses más a partir de abril.

Estados Unidos logró ingresar a China 500 t en el primer trimestre, a distancia sideral de las 164 mil permitidas en el año.

Y el resto de los países cumplieron 34 mil en estos tres meses, proyectando casi 40 mil menos de su límite anual.

Si hay que imaginarse un mercado sin la participación de Brasil ni de Australia, primer y tercer proveedor de China, durante el segundo semestre, no hay que descartar que sus precios se recalienten en ese momento, tendencia que ya parece estar tomando forma.

De todas maneras, lo que no coloquen en China ambos líderes de la exportación mundial, será vendido en otros mercados cuyos precios pueden ir en la dirección contraria.

  • Por Lic. Miguel Gorelik
    Director de Valor Carne

Los cupos anuales de importación impuestos por el gobierno chino generan un escenario disímil. Mientras algunos proveedores podrían agotarlos apenas pasado mitad de año, la Argentina y Uruguay tendrían margen para expandir envíos, anticipando posibles tensiones de precios en el segundo semestre. Leer más